domingo, 16 de junio de 2013

El medio de comunicación y las fuentes alternativas de energía

  Es importante saber que la energía que nuestro medio de comunicación usará puede ser tradicional, pero así como la información y su difusión son capaces de ser encaradas desde un sector distinto al de los medios hegemónicos, también el sustento que les dé vida tiene la posibilidad de ser renovable o evitar un daño ecológico. El combustible fósil en algún momento se acabará, y el uso que se le dio durante todo el Siglo XX y el inicio del XXI ha acelerado el cambio climático a través del "efecto invernadero".

  Además, ante una catástrofe la llegada del combustible que hiciera funcionar a generadores de electricidad podría verse cortada o disminuida. Entonces no sobreviviría ningún medio de comunicación que intentara coordinar la información y la ayuda, o al menos no dispondría de su máxima capacidad de potencial.

  Se trata de hallar otras fuentes de energía, de las que se hablado mucho pero que, por uno u otro motivo, todavía no son utilizadas en mayor cantidad por las naciones. Sin dudas los avances existen, pero al haber una dependencia clara del petróleo y sus derivados (que data desde fines del Siglo XIX), el negocio más rentable aún se dirige al "oro negro", sin importar el daño al medio ambiente natural y a la propia salud del ser humano.

  Para nuestro medio alternativo de comunicación, y volviendo a considerar la aparición de algún tipo de catástrofe natural o artificial (creemos que una guerra puede entrar en esta segunda categoría), proponemos la adquisición - o creación - de paneles solares y generadores alimentados con biodiésel producido a partir de los residuos humanos. De esta manera complementaríamos la necesidad energética por intermedio de dos fuentes no convencionales, e incluso podríamos seleccionar, con la coordinación pertinente, cuál de ellos utilizar para no malgastar su provisión.

  El Sol y un combustible diferente al del petróleo nos permitirían mantener activa la comunicación en cualquier momento y ante cualquier circunstancia. Al mismo tiempo no se contaminaría la atmósfera ni el suelo, y la energía sería suficiente si es que el medio decidiera expandirse. Todo se traduciría, por tanto, en una gran asistencia al trabajo periodístico y al mismo planeta, el cual conocería una forma más que interesante de retrasar e intentar anular el deterioro de la biósfera.

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