Si bien el conocimiento universal e histórico del hombre no es cosa sencilla de aunar y distribuir, nuestra proposición se basa en la creación de una inteligencia artificial capaz de hacerlo. Puede parecer imposible por ahora, pero con el paso de los años, y los avances tecnológicos y de la física e informática, esta idea sería plausible.
Wikipedia es el mayor exponente en la actualidad de los millones de datos e informaciones que el humano fue acumulando a lo largo de su camino por el mundo. La enciclopedia digital contiene un millón de artículos sólo en cuanto al idioma español, por lo que una dimensión de lo que ha logrado es prácticamente intangible al mismo tiempo que motivo de alegría para la sociedad: cualquier información parece estar al alcance de la mano en tan sólo unos clicks.
Sin embargo no todo brilla en este sitio web que dio sus primeros pasos en enero de 2001. Últimamente ha habido numerosas discusiones acerca de la verosimilitud o empirismo de los textos, análisis, referencias o pruebas que se hallan en la enciclopedia, mientras que la afición de sus colaboradores (no son remunerados) ha ido pasando por un filtro cada vez más restrictivo. Es así que, a pesar de representar una de las 10 páginas web más populares del mundo, la posibilidad de que recoja el compendio de la razón y el conocimiento tiene un futuro con demasiado trabajo y esfuerzo no recompensados económicamente.
En consecuencia nuestro pensamiento gira en torno a una inteligencia artificial que fuera autosustentable y capaz de ir recabando lo aprendido por el hombre a un nivel sino inmediato, al menos mucho más veloz que el de Wikipedia. Basándonos en la película "La máquina del tiempo", que a su vez es una buena adaptación del clásico homónimo del gran escritor Herbert George Wells, y que en una de sus escenas muestra un holograma totalmente fluido en sus movimientos y en la captación de lo que es un ser humano (razonar, hablar, realizar y comprender gestos, etcétera), proponemos tal holograma como reemplazo futuro de la Wikipedia y almacenaje central de los logros de la mente humana.
Por supuesto que el proyecto, software o ingeniería capaz de construir tal enciclopedia interactiva y universal no estaría exento de la labor ciudadana: se requeriría un trabajo interdisciplinario permanente, tanto entre los académicos de las Ciencias "duras" como los investigadores de las Ciencias sociales, que permitiría el no estar nunca pasivo ante cada avance de las sociedades en cualquiera de sus aspectos.
Teniendo en cuenta que nuestro objetivo sería que la inteligencia artificial deviniera autosuficiente como en "La máquina del tiempo" (sin importar la destrucción del mundo a su alrededor, el holograma seguía conociendo su ambiente y recordando todos los hechos de la historia), la capacidad laboral del hombre serviría para abastecerla continuamente de los códigos e informaciones centrales para con sus funciones.
De este modo la tarea del homo sapiens no se vería cercenada por la creación de una psiquis artificial, y la psiquis artificial podría obtener una adecuada inteligencia para cuestionar las decisiones de sus autores sin agresividad o futuro apocalíptico que tantas veces se observa en los films de ciencia ficción. Esta interacción, como deseamos, se traduciría en un aprendizaje mutuo, retroalimentario y crucial para la mejora del andamiaje social.




